Un álbum que explota una fórmula que le ha dado mucho éxito, contentando a los fans más antiguos con temas más largos, prácticamente instrumentales y que ocupan una cara entera del vinilo y por otro lado a la discográfica y a las emisoras de radio con temas radiables y comerciales. O a lo mejor no contentaba a ninguno.
Se da la paradoja de que en alguna entrevista el propio Oldfield ha manifestado que le resultaba más difícil componer los temas más cortos y comerciales que los largos, cuando precisamente estos eran los más valorados por la crítica y seguidores más fieles y sin embargo los otros le hacían cada vez más famoso aunque a costa de calidad artística.
Partiendo de esta base, el álbum contiene dos singles de éxito como "Family Man", que llegó a ser versioneada por Hall & Oates y "Five Miles Out", más otro par de muy buenas canciones como son "Orabidoo" y "Mount Teidi", este con la colaboración de Carl Palmer en la percusion. Estos dos últimos estarían en medio de los dos estilos antes mencionados.
A pesar de lo dicho la parte más brillante del disco es la segunda entrega de "Taurus" que ya digo que ocupaba toda una cara del vinilo y que es fantástica.
Muy buen disco.