1. "You're No Good"
2. "Talkin' New York"
3. "In My Time of Dyin'"
4. "Man of Constant Sorrow"
5. "Fixin' to Die"
6. "Pretty Peggy-O"
7. "Highway 51 Blues"
8. "Gospel Plow"
9. "Baby, Let Me Follow You Down"
10. "House of the Risin' Sun"
11. "Freight Train Blues"
12. "Song to Woody"
13. "See That My Grave Is Kept Clean"
Producido por John H. Hammond
El chico de la portada, con esa cara aniñada e inocente pero con gesto chulesco no sabe, que en los siguientes años, va a cambiar la historia de la música popular. Y que también en cierta medida va a contribuir a cambios sociales históricos en la sociedad estadounidense (y por extensión en todo el mundo).
Pero no en este primer disco.
Con su voz y acompañado exclusivamente de su guitarra acústica y su armónica, la aportación de temas originales se limita a "Talkin' New York" y a "Song for Woody". Por entonces Dylan estaba obsesionado con seguir los pasos de Guthrie e incluso le hizo una visita en el hospital donde Woody ya estaba ingresado por la enfermedad que acabaría con él. Claramente la influencia de la música de Woody Guthrie no se limita a esa canción tributo sino que alcanza también su espíritu, su forma de cantar y de arreglar las canciones.
Siguiendo esos pasos, Dylan estaba totalmente inmerso en la escena folk neoyorquina y por tanto salvo esos dos cortes, el álbum está compuesto por versiones de clásicos tradicionales folk, algunos ya adaptados por otros artistas.
Un disco histórico por razones obvias.