Outlaw Pete
My Lucky Day
Working On A Dream
Queen Of The Supermarket
What Love Can Do
This Life
Good Eye
Tomorrow Never Knows
Life Itself
Kingdom Of Days
Surprise, Surprise
The Last Carnival
The Wrestler
Producido por Brendan O'Brien
Disco publicado a principios de 2009 y que se puede considerar la otra cara de "Magic, su disco anterior. En aquél predominaba el pesimismo de la era Bush y sin embargo este es el disco del optimismo con la llegada de Obama a la Casa Blanca. Un buen ejemplo de esto pueden ser "Lucky day" o "Working on a dream", canción interpretada por Springsteen sobre el escenario de algunos actos de la campaña presidencial de Barak Obama. Hay quien se retrotrae aún más en el tiempo y lo considera parte de una trilogía que incluiría también "The rising".
Para abrir el álbum Springsteen dispara con toda la artillería ya que el primer corte es "Outlaw Pete", un tema épico que marca en cierta medida la temática del disco completo y que es uno de los momentos cúlmen del mismo. Más tarde se publicó una novela gráfica inspirada en la canción, a cargo de Frank Caruso y con la historia del forajido.
A partir de ahí hay varias canciones que mantienen el nivel como "Kingdom of days", "What love can do", "Life itself" o "This life", pero también es cierto que hay una parte con canciones como "Good eye", "Tomorrow never knows" o el sonido pop de "Surprise, surprise", en el que para mi gusto flojea un poco y personalmente me hace desconectar.
A destacar una pequeña joya llamada "Queen of the supermarket" que no sé si terminará en algún recopilatorio de grandes éxitos pero que es una de esas ocasiones en que una canción tiene algo especial para mí.
Al final recupera el pulso con "The last carnival", el emotivo homenaje del Boss a su amigo Danny Federici, compañero y miembro de la E Street Band desde sus inicios y fallecido menos de un año antes de la publicación de este disco. No sólo la canción sino que todo el álbum está dedicado a él.
Y también con un muy buen tema, "The wrestler", que en las primeras ediciones no estaba incluido sino que se grabó posteriormente para la banda sonora de la película del mismo título protagonizada por Mickey Rourke y que, añadida más tarde, pone un broche perfecto al álbum porque lo hace terminar con el mismo carácter épico con que comienza y que suena al Springsteen menos rockero y más cantautor.
Un disco que no es de lo mejor de su discografía, un poco irregular pero que en directo funcionaba mejor de lo que se podía prever.